Puede que se vayan al Congo...belga


Bélgica es ese co-branding forzado entre gentes que a duras penas pueden verse y menos entenderse. Son dos mundos paralelos que han sido el resultado de estar en el medio de todas las expansiones - donde meto a nuestros tercios y la kermesse no-tan-heroica - y el reparto de todas las paces. 


Y si el follón ya data de por lo menos los tiempos de Asterix, el paso de los siglos no ha hecho sino abrir más la brecha entre francófonos y flamencos - qué gracia me hace este gentilicio, que es como para empezar a tocar palmas - y si no hay fronteras como tales, simplemente se debe a que allí se plantó el Mercado Común, les hicieron las carreteras todas ellas iluminaditas, y no hubo belga que se negara a ello. 

Belgas quieren, pues belgas seremos.

Hoy, amenazan en serio con romperse en dos, y que Flandes sea más que la sempiterna "aldea gala". Y en este amago de secesión, que como todos estos amagos, cogen importante carrerilla, a Europa le entra el "canguelo", ese que empieza por la nostalgia histórica, sigue por el desajuste institucional y termina por un "vaya, otro país más".

No, no es la vieja Yugoslavia y la olla a presión de Tito. Ni siquiera es Suiza, ese "3 en 1" que vende quesos y esconde dineros. 

Bélgica es ese insípido país llenito de funcionarios, pero que tiene la suerte de ser el corazón de la Europa unida. 


Por eso el estado de su marca extrañamente nos preocupa tanto.

Agujeros negros con aspecto de marrones muy, muy oscuros


Qué "pringue" el de BP. La brit-brand que tomó el relevo post-Commonwealth junto a British Airways para mantener en todo lo alto la forma inglesa de hacer las cosas en el mundo, es incapaz de poner el "parche", ese que evite echar más crudo al mar y tenerlo todo un poco menos crudo. 


A la incompetencia técnica le han añadido como ni a propósito, todos los pecados del anti-branding...y ni anticipación, ni reacción, ni "pongamos ya a todos a arreglarlo". Y su crédito se fuga a más que miles de litros a la hora, poniendo en un brete a ese Cameron que ya se las tenía que ver con la herencia "brownie" - por Brown y por marronazo - a ese Obama que pensaba que lo del Katrina era la cuota catastrófica norteamericana del siglo XXI - y de los republicanos - y teniéndose que enfrentar a todas las ONG´s, a todos los mercados, a todos los sureños y a todo el imparable twitteo global.

Tarde, mal y como que no les molesten cuando es el "tea time"...


PD. Y si hace años Harrison Ford rescataba a una montañera perdida extendiendo a la realidad un buen puñado de sus míticas sub-marcas, otro héroe moderno puede dar con la solución a la marea negra. Con lobos o sin ellos...


Social Brand Express


Ahí está facebook tomando de nuevo la iniciativa evangelista, en un vídeo especialmente dirigido a escépticos cerrados. De estas, habrá más y de seguido...al tiempo.

Y las marcas tendrán que subirse al tren, aunque no pocas lo harán como los polizones en el viejo oeste; en marcha, en los vagones de atrás, con ojo avizor por si registran, y esperando a que la cosa frene un poco para que al saltar después se hagan menos daño. 


Es lo que tiene no querer gastarse el dinero en el billete...