Mes, no...más que un club



Para todos aquellos que dudaban de la eficacia del moderno "sport branding" del Real Madrid, que no es sino la versión evolucionada de lo que bien inició Manchester Utd y siguieron bien algunos británicos, alemanes...y los más listos de los italianos. 

Para los que se empecinan en creer que el fútbol moderno son solo éxitos deportivos y a los que habría que recordarles que el secreto está en el mix de "goles y valores" que en definitiva es la explotación 360º de marca...para esos, las cifras de la elocuencia.

La marca más roja, tal vez la pasta más gansa



Si se hace una encuesta entre españoles acerca de los problemas que más les preocupan, te salen siempre y por este orden, el paro, la economía y la inmigración (aunque esta en su vertiente seguridad ciudadana, más que integración). El terrorismo ya no es una amenaza, parece. Pero si se hiciera una encuesta sobre aquellas cosas que les sorprenderían de España como grupo y marca, y dejando a un lado las cuestiones políticas (gobierno eficaz, políticos de altura y etc, etc...) con toda seguridad emergerían dos cosas; una, tener un campeón de fórmula 1 (que ya sí) y que la selección española ganara el Mundial de fútbol, porque esto sería el summum, lo que pararía el país, y lo que invalidaría cualquier consideración hecha en la encuesta de preocupaciones del principio.

Los dos años largos de pompa y fastos que acompañan al equipo de "la roja" es un sueño del que todavía no hemos despertado, y una contradicción nacional cuando uno echa la vista atrás y contempla que España es de vender pieles de oso antes de cazarlos y no de mantener en pie peleterías. No es nuestro estilo, ni nuestro modelo de negocio.

España quiere ese upgrading de marca - ser campeones del mundo - pero se debate entre el "que es posible" y la tentación celtíbera del "esto está hecho", porque a orgullo patrio sin razones probadas no nos gana ni Brasil, ni Argentina...ni siquiera Italia. Y mientras la cosa dure, y seamos "harlem-globetrotters" todo es hacerlo "a lo Beckham", sin reparar ni en gastos ni en posibilidades de ingresos, porque nos asiste un poquito de razón, un poco de vanidad y un mucho de "cerrar ojos" ante la cruda realidad, que es esa que está fuera del estadio.

Una poderosa formulación que crea ilusión de marca, que te hace divertirte en su branding, y que como en todo marketing, el retorno...pues está por ver, que tampoco es tan importante, por lo menos hasta dentro de un rato.

En sus marcas, en sus rankings...Go!!!!





Entre los muchos rankings que se publican mensual, trimestral y anualmente sobre marcas - porque el tema siempre da mucho de sí - yo siempre hago caso a lo que venga de Interbrand - cuando me preocupa el valor y evolución - a Brandz - cuando busco tendencias - y a Reader´s Digest - cuando busco ese "toque" entre el populismo y la fidelidad -. Y en ese mix, como podría ser otro, uno obtiene esa foto que no se queda en un chart o en la "clasificación de la Liga".

Casi nunca coinciden, por metodologías varias e intereses de publicación interesados, pero eso no importa. No estamos aquí para las verdades absolutas, y en el branding, solo merece la pena hablar de sueños.


Según RD, Nivea, Nokia y Visa, las preferidas, que salvo en la emocional asociación de la primera - y su monopolio despiadado en sus mercados - a nadie debe sorprender esta fidelidad, porque son los dos artilugios que más usamos, y que se han demostrado, más fiables...y un verdadero símbolo de nuestro tiempo y costumbres. 

Esto a nivel global, porque con el "zoom in" presionado, las marcas interneteras preferidas son los viajes y los servicios financieros - lógico, porque para pagar online, les necesitamos "cerca" y en nuestro idioma y números - sin olvidar a los seguros, que en realidad es una derivada de la categoría "servicios financieros", al menos en nuestra mente...y donde la goleada y en España, es la de Mapfre, por mucho que se hayan empeñado los low cost, los mutualistas, o las grandes multinacionales de poca agilidad adaptando marcas a la realidad "reducida" que no "aumentada", como siguen empeñadas en querer entender.

Porque en el branding, como en la vida, ese el quid de la cuestión; cercanas y de larga duración, pero en su estrecha relación solo conmigo.