La marca que se empeñaba en ser walkman



Tal vez, la crónica de una muerte anunciada, aún a pesar del silencio de Sony. Una marca para el recuerdo, y con no pocos méritos para encumbrarla como una de los grandes referentes en la telefonía móvil de hace unos años...cuando los teléfonos se hicieron más manejables, apuntaban maneras multimedia, y algo de smart se intuía. Lo cierto es que es una industria, que, en su convergencia o divergencia, no perdona una, y perder comba, es harakiri. 
RIP Sony Ericsson, porque las marcas no son para siempre, aunque queramos empeñarnos 

Hambre a cualquier hora, servicio como de reyes





No sé si el 2 o 3 punto cero, pero se acerca - o se intenta - el 24-7 en esto de las hamburguesas. En un mix de negocio "tienda de conveniencia" y tele-servicio cuasi telepizzero, los whoppers se deciden a dar la batalla en el salón de casa, cuando el partido, o que se lo tomen a las horas post-botellón, en lo que parece un desafío en toda regla a los que eran dueños del "mercado de la comodidad" 
y del "mercado de la gusa" cuando las noches se intoxican.
A McDonalds se les ha despertado un competidor no solo por el lado parrillero y de menús cada vez más temáticos y locales, sino lo que es peor, por el lado del servicio a medida. Podrán decir que a eso no juegan, y que lo suyo es en familia y en los horarios de esta...pero al final del año, la gestión se mide por trozos de carne puestos entre bolletes, y que se llevan o se les llevan a los que sean, vistan como vistan, lo pidan con su voz o algo perjudicada 

Old England is dead!!!



Los ha habido guerreros, políticos, nobles y personajes públicos. Se colaron algunos futbolistas de aparente potencial "embajador" y en alguna ocasión, artistas de dudosa reputación. Ser "sir" es todavía esa forma de crear castas entre las marcas personales, y aunque lo haga desde el más rancio abolengo, ese de herencia commonwealth que no es sino otro sistema más imperial de crear castas, no cabe duda de que es más que un premio, más que un galardón, más que una portada en el Time o Newsweek. 
El reconocimiento de Sir Jonathan Ive - el del iPod - tiene mucho de reconocimiento al alma pater de todo esto y que ya no está con nosotros. Y si bien es cierto que el artilugio y su diseño cambió la música - bueno, la metió en algo más bonito - el listón se ha bajado a la altura del impacto mediático de una buena propuesta de producto, y su cuenta de resultados en el tiempo.