i-mparable, i-nsaciable, i-nterminable


Esa i es que da mucho juego. Y lo digital, salvo el "buscar", le pertenece ya a ese monstruo llamado Steve Jobs. Da igual en lo que piense, que lo hará. Da igual quien lo haga, que solo es cuestión de ponerle manzanitas a las cosas. Cuando le de por "rebrandear" Pixar...


Sí, ibooks, de sospechoso parecido gráfico-funcional al Shelfari de Amazon - porque también se le da bien copiar...o como dirían los muy jobsmaníacos, innovar lo mejorable - vende a ritmos vertiginosos...y los 5 millones de descargas van camino de batir récords anteriores. Por otra parte, sus propios récords.


Y lo hace parecer tan fácil, tan parecido a solo estirar el concepto itunes y me caben los libros, y las pelis o lo que el mundo invente que yo lo digitalizo...
Y la i, por supuesto, creando la nueva e i-nimitable categoría. Allá va otra vez, que se lo come todo !!

Todo bien colocadito, eh


Como somos de mentes clasificadoras, nos van los rankings. De cualquier cosa, que cualquier cosa tiene su sitio, y según su sitio, nuestra admiración más momentánea.

Los rankings se inventaron para dos cosas. Una, para distinguir de una vez a los buenos de los malos, y a los mediocres y por el camino, aislarles - porque solo miramos arriba y abajo -. Otra, para generar PR de corto plazo y apreciable impacto, sin necesidad de explayarse en explicaciones que o nadie lee, o nadie está interesado en recordar.
Tal es nuestra visión competitiva de las cosas, que la horizontalidad ya no importa. Es accesoria aunque trate de añadir valor, y con lo que la gente se queda es con los numeritos ordinales. Somos mucho más de filas que de columnas, de cifras que de letras, de Excels más largas que anchas.

Lo que no hacemos bien es "rankear" los rankings, porque a cada momento, ese es el importante. Eso lo saben los generadores de clasificaciones, y por supuesto, los periodistas, las consultoras y las asociaciones, con o sin lucro, con o sin el más mínimo interés.
En branding, necesitamos saber las marcas más valiosas, las más admiradas, las más creativas, las más consumidas, las más deplorables, las más comprometidas, las más vanguardistas...Y ahora mismo, que su trayectoria pasada no es noticia y no me acuerdo.

Uno de los últimos rankings espectaculares - por espectáculo, digo - es ese filtrado por DoubleClick Ad Planner - a la sazón, todo-google - y que pone a las webs en su sitio, o lo que es lo mismo y atendiendo a lo único que importa en el mundo web, las clasifica por visitas. Y ponen a 1000 porque así impresiona más, pero como bien sabe Goooooooogle, de la G saltamos siempre a la e. Lo demás no importa, no son datos relevantes en nuestras mentes de "a poquito", en nuestras cabezas tal vez demasiado acostumbradas a las dosis culturales justas, por entregas y a lo Reader´s Digest.
Buena digestión y buena memoria...que mañana pregunto.

Nota:
En esta sorprendente Liga, me faltan muchos de los Googles y también el sexo. O es que a lo mejor, ya no se visitan...

Vaya la publicidad por delante...


Cae en mis manos un libro muy recomendable...y que por las cosas que tiene la vida y las extrañas maneras de la distribución editorial, descontado de forma importante y en el VIPS...sí, en ese lineal que solo los muy marketinianos, los muy artistas, los muy raros o los que llegan demasiado pronto a su cita visitan, dan en torno a él no pocas vueltas, y terminan mordiendo el anzuelo. Creo que el marketing y el arte están perfectamente concentrados en ese rincón tan especial y tan VIPS...y que todos los masters deberían programar como visita obligada y recurrente.
El libro en cuestión es "La publicidad de vanguardia", teniendo el sugerente subtítulo de "150 campañas premiadas en la era de las comunicaciones". Y amigos, es el mejor tratado de comunicación publicitaria que he visto nunca, aunque los ejemplos puedan verse superados al año que viene, que la creatividad corre que se las pela...y nosotros, en un constante "dejá vu".
Libro grande, absolutamente visual y al grano...que repasando campañas de múltiples marcas, crea el discurso que debe ser el ABC del publicitario moderno. O tal vez lo haga al revés...que cada uno lo lea como quiera, porque esto ya no es unidireccional, ni los contenidos van al asalto. O no deberían.
Y en sus 17 capítulos como 17 soles, la Biblia, seamos creativos o no, pero obligatoriamente no ser cerrados en mente...y creerse a pies juntillas el poder de la comunicación. Que para eso leéis esto, y tal vez más que esto.
Rescato sus 17 mandamientos creativos, para "marcárnoslos" a fuego
1. Sé lúdico
2. Sé contextual
3. Sé espectacular
4. Sé contagioso
5. Sé intrigante
6. Sé cuenta-cuentos
7. Sé 24 horas
8. Sé transparente
9. Sé experimental
10. Sé personal
11. Sé sociable
12. Sé colaborador
13. Sé co-creativo
14. Sé posíble
15. Sé útil
16. Sé apoyo
17. Sé sostenible
Y aunque hable de aproximaciones publicitarias, en realidad está hablando de estrategias de marca. Porque las que no las cumplan, allá ellas.