Vienen, comen y se van



Anda España enfrentada entre aficionados futbolísticos cuyas estrellas son marcas intocables, y españolitos de a pie que celebran que por fin se las toque. Y donde más duele, en sus dineros y sus impuestos.

El problema de fondo de esta llamada reforma de la "Ley Beckham" es un problema de marketing y de los gordos, porque pone en confrontación dos sentimientos contrapuestos; uno moral - y envidioso - por el que está bien visto que los señoritos futbolistas y además extranjeros coticen como todo hijo de vecino, aparcando el viejo mito de la tierra española de conquista y pillaje; el otro, emocional y miedoso, teme que cuando la jauja salga más cara, ni liga de estrellas, ni cracks galácticos, ni veranitos entretenidos con culebrones de talonario en ristre y deseos de ver portada de Marca a la mañana siguiente, lectura obligada y masiva de tumbona y tenderete playero.

Y en esta mezcla de sensaciones encontradas, queriendo su dinero pero también sus mejores regates, todo huele a polémica y a que España puede que pierda su ventaja competitiva tan tramposa, esa de glamour subvencionado pero que con los oídos sordos, es un maravilloso "pan y circo".

Es el tiempo de las grandes marcas "más que un club" y la medida de su poder de atracción cuando las cosas se ponen más feas y menos baratas.

Sangre de marketing...y trabajitos bien terminados



He de reconocer que siento una morbosa debilidad por lo siniestro - hitchcockiana y no tarantinamente hablando - y en el marketing y la publicidad, eso me atrapa.
Las siempre fabulosas campañas - ¡preséntenme ya a esa agencia! - de Calle 13, canal especializado en thrillers y otros miedos, adelantando estrenos o nuevas programaciones, son sencillamente un alarde de creatividad siempre sorprendente, siempre con maravillosa agudeza.

En línea similar, el 13emeRue francés y bien "creativizados" por BETC Euro RSCG han lanzado una web que saca pulsiones inconfesables de todos nosotros - o de los franceses, que es que ocurre allí - y lo hace brindando la oportunidad de elegir a un asesino, designar a una querida víctima, y contemplar su horrible crímen en una simulación 3D. Y a más de uno el 3D se le quedará corto.

La polémica de mente estrecha - sí esa que habla de audiencias siempre susceptibles - ha empezado por condenar y no tardará mucho en demonizar lo que seamos publicitariamente justos, es una absoluta genialidad.

Viendo esto, uno quisiera ser uno de esos creativos, a lo mejor incluso francés - aunque no exageremos - y porqué no, elegir ya y rapidito el arma, que nos la quitan.

El marketing de la sangre, cuando bien pensado, no solo impacta sino que vampiriza sin freno.

Justo, para que te des de bruces con ella



Sí, ahora la moda, o una de ellas, es verlo todo en zoom, y que todo se mueva. Es lo que se llama realidad aumentada - como si no tuviéramos ya bastante realidad - y que básicamente consiste en que colocas un anuncio - o lo que sea - delante de tu webcam, y cobra vida.

Las agencias se han lanzado en tromba a esta nueva e impactante forma de creatividad, a mitad de camino entre el holograma y el view-master, y los próximos tiempos prometen ser "aumentados".
Lo ha hecho Esquire con sus anuncios que se transforman en 3D´s, pero de forma todavía más original, la nueva campaña Burger King y sus dólares animados.

Nos divertiremos un ratillo mientras esperamos publicidades con tecnología más Minority Report, que es lo próximo que toca. Seguramente.